Chapter 03

Próximamente

En este primer capítulo se ha decidido abordar la problemática del suicidio con un enfoque centrado en el territorio, siendo Asturias la región más afectada porcentualmente del país. Se ha buscado mostrar el suicidio como una problemática social, con múltiples factores, y no exclusivamente personal. 

Los suicidios en España suponen la mayor causa de muerte no natural del país, superando la cifra de 4.000 personas desde el año 2021. Esto quiere decir la muerte por suicidio de 11 personas al día.

Hay tres zonas en las que la incidencia del suicidio es particularmente elevada: Andalucía oriental, entre las localidades de Iznájar, Alcalá la Real y Priego de Córdoba, que conforman el conocido como “triángulo de los suicidios”; Galicia, en especial la zona septentrional, y Asturias, comunidad que encabeza el porcentaje de suicidios en España por cada 100.000 habitantes.

En Asturias existen diferentes lugares y zonas con altos porcentajes, algunos que incluso duplican o triplican la media nacional. El caso de las cuencas mineras es uno de ellos, con la salvedad de que siempre ha contado con un alto porcentaje de muertes por suicidio a lo largo de décadas. Por ello se ha buscado indagar en las relaciones entre la estructura socioeconómica, histórica y cultural de estos territorios y sus altas tasas de suicidio, donde se han encontrado factores como el elevado consumo de alcohol, drogas y psicofármacos o el no tener una perspectiva de futuro. El fin de la actividad minera por sí misma no es definitoria, pero sí la ausencia de una economía sostenible en las localidades y la degradación de la identidad de este territorio, al igual que el progresivo declive poblacional.

No podemos olvidar que el suicidio proviene de múltiples factores y no suele haber una única causa que lleve a las personas a quitarse la vida para dejar de sufrir. No siempre los motivos personales tales como la ruptura de los vínculos cercanos, bien sean de amistad, laborales o familiares, son determinantes. La situación de este territorio se enmarca en una tradición poco comunicativa a la hora de expresar la intimidad, los sentimientos o los problemas. Por ello las cuencas mineras han devenido en un caldo de cultivo ideal para depresiones y otros problemas emocionales y afectivos, pautas que pueden repetirse entre generaciones y que remiten, en última instancia, al acto suicida.

Se llevan años intentando establecer un Plan Nacional de Prevención del Suicidio sin éxito pese a que las cifras superan con creces cualquier otra muerte de carácter no natural, aunque sí se han hallado estrategias comunicativas que han ayudado a disminuir otro tipo de decesos. Si hay 20 intentos por cada muerte por suicidio, ¿cuántas sobredosis por psicofármacos, u otras sustancias, accidentes o similares lo son realmente?.

Es imposible afrontar un problema de Salud Pública negando u ocultando su realidad. No sólo es importante, sino urgente, hablar sobre suicidio

Subir